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Arunda, ciudad soñada

Después de duros siglos de cambio climático incesante, mucho después de desaparecer la capa de ozono y tras diversas glaciaciones que esquilmaron la mayoría de asentamientos humanos en la tierra, la bella ciudad de Arunda seguía en pie y viva como en tiempos de su fundación. Mientras muchas otras ciudades se habían convertido en eriales inhóspitos, esta bella ciudad escarpada y llena de calles angostas había sabido sobreponerse a los caprichos que el destino iba dibujando en la historia.
Ya pasaron a formar parte de la memoria colectiva los largos periodos de carestía del petróleo y la gran agitación social vivida debido a las dudas que sembraba entre los habitantes la escasez y el temido agotamiento de este recurso energético.

Ahora nos encontramos en el año 2550 y no quedan muchas ciudades alrededor de Arunda, pero sus habitantes viven felices y en armonía. Muchas otras urbes han acabado desapareciendo por la ausencia de recursos naturales y energéticos y la mala gestión política de todos estos cambios. En cambio Arunda superó con creces los problemas que el hombre mismo había ocasionado en el medio ambiente y en la sociedad mediante una revolución profunda.

Me presento: mi nombre es Sabina Weintrinker y mi familia llegó a estas latitudes con fenómenos atmosféricos más benévolos después de la tercera glaciación, procedente de Germania. Soy administradora de sistemas y redes y mi función es básicamente controlar el superordenador que gestiona ahora la ciudad. El “jefe”, -como yo lo llamo- cuenta con un súper procesador Octal Core de 256 núcleos llamado Blade Runner con las funciones de administración pública de la población, seguridad ciudadana, administración de justicia así como del control y gestión de las fuentes de energía y los residuos de todo tipo. Arunda ya no tiene alcalde humano o, como se comenta popularmente, el señor alcalde es un mega ordenador.

Blade Runner fue la única solución que pudo adoptar la justicia después de la espiral de corrupción política vivida en la ciudad en la última gran crisis de hace cinco siglos. Esta ingente computadora es capaz de tomar decisiones de índole política, jurídica o medioambiental en escasos nano-segundos consultando una ingente lista de decisiones tomadas en casos de éxito. Cada nueva decisión tomada por Blade Runner se añade a la lista del servidor Harmony en Megainternet, que es consultada por otras ciudades eficientes. Todo ello forma una mancomunidad interconectada mediante conexión SSL-VPN de 1 Terabyte por segundo.
Blade Runner es verdaderamente apasionante por su sistema ultra eficiente de autogestión. Por eso os voy a contar los pormenores de su funcionamiento para que propongáis que vuestras ciudades pasen a formar parte de la mancomunidad de ciudades con sistema de gestión integral computacional.

Todo empezó con la carestía del petróleo y la desaparición de la capa de ozono. La deforestación, el deshielo de los polos y la incapacidad para encontrar energías alternativas para la sociedad por la ineficacia de la clase política fueron la guinda del pastel para implantar este cambio de gestión. Este ya famoso mega-ordenador fue instalado por una comisión de ingenieros expertos que realizaron la primera lista con 12.560 decisiones posibles. Eliminada la clase política, no había intereses partidistas ni de multinacionales y, por tanto, empezaron a aflorar investigaciones y descubrimientos que llevaban siglos vagando por la red pero no podían implementarse.

Se descubrió que existía solución al problema de la capa de ozono, porque se podía añadir un átomo de oxígeno al ya existente O2 para formar ozono. Los automóviles podían ser propulsados por agua corriente y no necesitaban ningún tipo de combustible fósil y las gasolineras pasaron a ser meros parques infantiles en las áreas de descanso. El tráfico pasó a estar controlado de forma integral por el mega-ordenador conectado al microchip de los propios automóviles. Apenas existen accidentes hoy en día porque todos los automóviles tienen un sistema magnético con polos idénticos que les impide chocar. Cada vivienda es inteligente porque calcula sus necesidades de energía y despliega los paneles solares necesarios para generarla y mantener un remanente en caso de necesidad. Además, todos los electrodomésticos están conectados a Megainternet, hasta la licuadora, y basta con decirle lo que queremos obtener para que éste reaccione inmediatamente y realice la tarea deseada.

En Arunda no se desecha nada, se transforma. Todos los envases son reciclados por un depósito integrado en la vivienda que tritura la materia para reducir espacio y los desechos orgánicos son utilizados por la caldera de biomasa para la calefacción y agua caliente.

Atención: este es un mensaje cifrado para todos los administradores de sistemas de las ciudades pertenecientes a la mancomunidad eficiente. Si desean continuar leyendo deberán aplicar la 3FA –triple factor de autenticación- para validar vuestra identidad y evitar así que Blade Runner lea el contenido del mensaje que os voy a enviar.

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Mensaje:
Atención a todos los administradores de sistemas de la mancomunidad de ciudades eficientes. Soy Sabina, la sysadmin de Arunda y este es un mensaje de extrema confidencialidad. He detectado que Blade Runner lleva varias semanas con sobrecarga en el procesador. Pues bien, voy a ser clara y directa. El mega ordenador ha estado revisando todos los perfiles de ciudadanos y consultando todo su historial global (trabajos, familia, búsquedas, gustos, hábitos) y está realizando pruebas hipotéticas acerca de la implantación remota de microchips en humanos para controlar la evolución de la especie humana. Esto implicaría que el mega ordenador podría realizar tests de compatibilidad en humanos y modificar la conducta para que estos individuos acaben emparejándose, pero ¿qué quedará de nuestra libertad?
Estimados compañeros, ¿qué podemos hacer? Espero vuestra respuesta cifrada pronto.

Atentamente,
Sabina Weintrinker.

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